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10/06/2010
Desde el Partido Popular de Alpedrete no hemos querido manifestarnos sobre el PGOU hasta después del Pleno celebrado para su Aprobación Inicial, en un ejercicio de responsabilidad política y con el fin de no alimentar el debate, emponzoñado ya por las fuerzas políticas y sociales más radicales de nuestro pueblo, dispuestas al acoso y derribo del PP, cueste lo que cueste y a cualquier precio, dejando a un lado la ética y la honestidad.
Un Plan General define un modelo para un territorio y su población, eso es lo verdaderamente importante. Pero también, al llevar el nombre de Urbanismo, se presta a ser utilizado como arma política para acosar al adversario, máxime en estos tiempos en que, efectivamente, se han producido numerosos casos de corrupción.
¿Qué ha pasado en Alpedrete? pues que el Partido Popular, en el ejercicio de su responsabilidad de gobierno, empezó en 2004 con la redacción del PGOU al que estaba obligado por ley y que debería haberse iniciado en la era del cuatripartito con su Alcalde socialista, que no hizo. Para ello, se celebraron varias reuniones con los distintos grupos políticos, para recabar sus tesis y criterios y redactar un plan consensuado.
Mientras el Equipo de Gobierno del PP se preocupaba del modelo de pueblo para Alpedrete, las fuerzas más sectarias y reaccionarias decidieron que el PGOU iba a ser su arma arrojadiza contra el PP, iniciando así su campaña de acoso y derribo. Así, mientras unos trabajaban por su pueblo, los otros se olvidaban de él, obcecados en atacar al adversario político.
En diciembre de 2005 se presentó el Avance del PGOU, se expuso y explicó públicamente durante un periodo superior a lo requerido por la legislación vigente, muestra del carácter abierto y dialogante del PP. Se hicieron más de mil sugerencias, aunque podríamos hablar de unas 50 reales y 950 repetidas y clonadas por los que se hacen llamar ecologistas en el municipio. Se estudiaron todas ellas y se estimaron bastantes, siguiendo con el trámite administrativo en la Comunidad de Madrid.
Mientras tanto, los reaccionarios llegaron al punto de plantear las elecciones municipales de 2007 como un plebiscito sobre el PGOU y el PP, consiguiendo para su pesar una nueva mayoría absoluta del PP. Típico de fuerzas antidemocráticas y claramente con ansias dictatoriales.
En abril de 2008, la Comunidad de Madrid remitió un “borrador” de Informe Previo de Análisis Ambiental. Se redactaron las aclaraciones solicitadas y, el hoy tan denostado y criticado Concejal de Urbanismo Tomás Carrión, reunió a los tres portavoces de la oposición para explicárselo, aunque no tenía obligación de hacerlo. A los dos días, el portavoz socialista, Juan Aragoneses, salió a los medios de comunicación con un discurso incongruente, provocado por un mal entendimiento de las explicaciones de Carrión o por su afán de protagonismo y obtención de réditos políticos que le obnubiló. Unos días después, se recibió el definitivo Informe Previo de Análisis Ambiental, que dejaba constancia de que lo propuesto por el Equipo de Gobierno era lo adecuado. En ese momento, ¿se retractó el ínclito Sr. Aragoneses? No, demostrando así que utilizaba el PGOU políticamente, como ya estaban haciéndolo los más radicales y falsos defensores del medio ambiente.
El proceso continuó y, en junio de 2009, se recibió el Informe de Impacto Territorial. La conclusión es que no había causa que impidiera seguir con su tramitación y, así, el 31 de julio de 2009, se aprobó por fin el Avance del PGOU en un tortuoso y surrealista Pleno. Surrealista porque IU lo utilizó para dar un mitin sobre el ladrillo y las viviendas vacías que había que ocupar; surrealista porque UNPA, a esas alturas, todavía no sabía si se necesitaba o no un Plan General y surrealista porque el PSOE decidió jugar al sudoku con el número de futuras viviendas. En definitiva, nadie de la oposición habló sobre el modelo que quería para Alpedrete, porque lo cierto era que poco le importaba, que sólo les interesaba ir contra el PP.
En septiembre de 2009, en un continuo ejercicio de responsabilidad y con el objetivo de acelerar la construcción de viviendas sociales, el Equipo de Gobierno decidió pormenorizar los dos sectores urbanizables sectorizados, el municipal Arcilleros y el privado Llanos-Sur, consciente de que el Concejal de Urbanismo, Tomás Carrión, no podía votar la aprobación del pormenorizado Llanos-Sur, por tener un porcentaje, mínimo pero porcentaje, de propiedad en esos terrenos. Y no le hacía falta a este Equipo de Gobierno ningún Informe de Secretaría Municipal para saber que Tomás Carrión no podía votar ese pormenorizado y seguimos adelante porque consideramos que era bueno para nuestros vecinos.
Para que todos entendamos bien el asunto, hay que explicar que la pormenorización de un sector es responsabilidad del Ayuntamiento si bien, en caso de que el sector sea privado, el coste económico del mismo será asumido por sus propietarios. Por ello, el Ayuntamiento firmó un convenio para la financiación de la pormenorización con los propietarios de los Llanos-Sur.
Aquí es donde apareció el nombre de nuestro Concejal Tomás Carrión, en calidad de copropietario, junto a otros familiares, de unos terrenos en ese sector, quien además había otorgado una opción de compra sobre los mismos a un promotor de Alpedrete. Cuando a IU “le advierten” de esto, lo ve como el arma definitiva que no encontraba, para machacar al Partido Popular. Así, el 26 de enero de 2010, empezó una campaña mediática contra Carrión y, de paso, contra nuestra Alcaldesa. En su defensa, Tomás ofreció cuantas explicaciones fueron necesarias (que no lo eran) tanto al Equipo de Gobierno como al PP y, manteniendo su palabra, presentó una querella por calumnias e injurias contra el Grupo Municipal IU-LV y su portavoz Fernando Jiménez, quien recientemente ha sido citado a declara como imputado.
El pasado 17 de febrero, Tomás Carrión decidió inhibirse, dejando sin la mayoría absoluta necesaria, de todo lo relativo al PGOU. Su decisión fue motivada por dos razones: la primera, para dejar patente que no tenía ningún interés espurio en el Plan, y la segunda, para evitar un conflicto al existir informes jurídicos contradictorios sobre su abstención en este tema.
A partir de aquí, se han iniciado una serie de reuniones, perfectamente dirigidas por el Primer Teniente de Alcalde Enrique Villanueva, con los distintos grupos de la oposición y movimientos asociativos, a fin de recabar los suficientes apoyos al PGOU.
Que nadie se confunda ni le confundan: estas reuniones no se producen como consecuencia de las acusaciones de IU, pues desde la pormenorización, el Equipo de Gobierno ya sabía que no tendría la mayoría absoluta y necesitaría de otros apoyos. Así que nadie pretenda apuntarse el tanto, que ya sabemos que “la bancada de enfrente” intenta siempre aprovechar las migajas para dañar y tratar de sacar rédito político.
El Pleno para la Aprobación Inicial del PGOU se celebró el pasado 9 de junio y, en el mismo, el Equipo de Gobierno popular ha llegado al acuerdo de aprobar el Plan incluyendo un voto particular presentado por el partido local UN.P.A., demostrando ambos partidos que quieren lo mejor para el pueblo y, que para ello, ha sido necesario ceder por ambas partes para sacar adelante un PGOU beneficioso para Alpedrete. Porque el municipio dará así un paso de gigante en su desarrollo, logrando la ampliación del polígono y su calificación como mixto comercial-industrial; terreno para futuras dotaciones y viviendas sociales; trabajo para nuestros parados y más recursos económicos para las arcas municipales, que permitirán continuar prestando servicios de calidad a nuestros vecinos.
Solos se han quedado aquellos que querían el Plan para derribar al PP y que, con su disfraz de demócratas, intentan ocultar su alma dictatorial, negándose a aceptar el voto de la mayoría.
La palabra “PGOU” ha creado en estos meses una innecesaria alarma social entre los alpedreteños. Se ha utilizado para intentar, que no lograr, manchar el honor de Tomás Carrión, de Marisol Casado. Se ha empleado para intentar desprestigiar el PP; para crear dudas sin fundamento, para que unos salgan en los medios de comunicación a contar mentiras y para que otros tengan que acudir a los tribunales a responder de sus actos.
Pero los alpedreteños saben diferenciar la realidad de la ficción, la verdad de la mentira, la honestidad de unos y la mediocridad de los demás. Y nadie tiene que decirles lo que tienen que hacer; por eso, serán ellos quienes el 22 de mayo de 2011 pongan a cada uno en su sitio, como ya hicieron el 27 de mayo de 2007.
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